Recomendaciones de lectura Running – 2º Número

lashorriblesymaravillosasLas horribles y maravillosas razones de por qué corro largas distancias

Este libro  habla de correr, pero también del sufrimiento, la glotonería, la vanidad e incluso la felicidad. Su autor, describe de la siguiente manera las razones de su afición: “Hace casi una década, empecé a correr. Comenzó con paseítos cortos y luego pasé a los cinco kilómetros, diez kilómetros, medio maratón, maratones completos, triatlones y al final ultramaratones. En 2011 corrí mi primer ultra y fue una carrera de montaña de 80 kilómetros con un cambio de desnivel de 5,3 kilómetros. Se me cayeron las uñas de los pies, perdí tres kilos y medio en un día, y tardé once horas”.

The Oatmeal. Editorial Astiberri


correrenfemeninoCorrer en femenino

El running se está extendiendo cada vez más como la actividad deportiva favorita de muchas mujeres. Este es el primer libro del mercado dirigido especialmente a ellas, tratando problemáticas, experiencias y obstáculos específicos de las mujeres. Altamente motivador, al terminarlo las lectoras tendrán ganas de ponerse las zapatillas y empezar a correr.

Alexandra Heminsley. Editorial URANO

 

 

 


cuaderno-runners-ciudadCuaderno para runners de ciudad

Este libro ilustrado te ofrece toda la información necesaria para alcanzar tus objetivos: qué comer, cómo prevenir lesiones, qué material utilizar o el entrenamiento adecuado si estás preparando una carrera. Con aportaciones de Martín Fiz y María Vasco.

María Luisa Martínez Barnuevo – Editorial Continta me tienes

 

 

 


Funning“Funning. Divíertete corriendo”

“Funning (diviértete corriendo)”, nace del espíritu optimista y positivo de su autor. El periodista Rafa Vega ha acuñado esta expresión en la que se unen las palabras inglesas “fun” (divertirse) y “running” (correr).

Rafa Vega. Editorial Corner.

Círculo Polar Antártico

CÍRCULO POLAR antártico

“Por debajo de los 40º sur no hay ley , por debjo de los 50º grados sur no hay Dios” (dicho ballenero)

Seguimos contando aventuras en esta sección, donde os intentaré adentrar en el mundo de las exploraciones y la aventura, ahora nos vamos al Sur, al mítico Polo Sur, 32 días de navegación en los mares más peligrosos de la Tierra

 

IMG_3954“HEMOS LLEGADO SEÑORES”, esas son las palabras que pronuncié cuando el marcador digital del GPS del barco se podían leer los 66º33´SUR, la mítica cifra que indica el comienzo de un lugar mágico, diferente, casi de otro mundo, el Círculo Polar Antártico, donde las palabras se congelan. En los ojos de los siete tripulantes del velero polar SANTA MARÍA se nos vio reflejado el frío, el hambre, el sueño, el cansancio, el miedo y sobre todo la incertidumbre, nos sentimos únicos, especiales, algo que ninguno de nosotros jamás podremos olvidar, convertirnos en los primeros navegantes del mundo en llegar en esas condiciones tan extremas a los confines de la Tierra.

 

Un mapa de la Antártida se desplegaba en la mesa del comedor de mi casa, donde Fran, Laureano y yo contemplaban sin pestañear como mi compás   trazaba la derrota del barco, una ruta en donde nos planteábamos  desde Ushuaia, al sur de Argentina, navegar por el Canal de Beagle, aguas que atraviesan territorios chilenos y argentinos, hasta llegar al mítico Cabo de Hornos, para, desde allí, navegar por  el mar más peligroso de la Tierra, el Mar de Hoces (que los británicos se empeñan en llamar Pasaje de Drake), más de 1000 millas náuticas, unos  2000 kilómetros, donde se unen las aguas del Océano Atlántico con las del Océano Pacífico más las corrientes frías de la Antártida, de ahí que a esta zona se le denomine la centrifugadora.

 

Lo peor no fue plantearlo sino que lo hicimos.

IMG_3979El día 18 de diciembre, y después de brindar con Neptuno, partimos desde el puerto de Ushuaia, la navegación por el canal Beagle fue tranquila, ahora nos tocaba la de verdad, así el día 20, de madrugada, doblamos el Cabo de Hornos, y allí empezó la fiesta, la mar se picó y de repente, como si de un gran escalón se tratase los miembros de la expedición notamos como el barco caía hacia unas aguas rugientes.

 

Todo parecía tranquilo los siguientes días de navegación, pero la tarde del 24 de diciembre, vísperas de nochebuena, todos en cubierta comimos turrón y brindamos, sin saber, que al caer el sol, todo cambiaría, comenzaba un temporal.

 

Olas de 14 metros y vientos de 70 nudos (unos 140 km por hora) azotaron el pequeño velero polar, su proa se hundía en el agua y por las ventanas del camarote solo se veíamos agua y más agua. Todos temimos por nuestra vida, el agua entró en el interior mojando el cargador del teléfono satélite dejándonos incomunicados con el mundo durante 5 días. Todo se mojó, la calefacción se estropeo al entrarle agua, la sensación térmica en el timón era de 30 bajo cero.

 

DSCN2219Después de estar luchando con el mar durante casi dos días, prácticamente sin dormir ni probar bocado, estábamos a tan solo dos horas de navegación para alcanzar nuestra meta, pero el agua empezó a congelarse, tuvimos que improvisar y convertir nuestro pequeño velero en un rompehielos. La velocidad bajó, el crujir del hielo roto por el casco del barco hacia que el ruido en el interior  fuera atronador, en cubierta, Fran y yo nos mantuvimos en el timón, y Laureano se colocó en Proa junto a Thomas para indicarnos por donde navegar para evitar los grandes témpanos de hielo que podrían producir daños importantes en la estructura del barco.

 

Y así, atravesando un mar completamente helado, eran más de las nueve de la noche del día 26 de diciembre, donde todavía había luz ya que en esas latitudes se produce el fenómeno de las 24 horas de sol en el verano austral, la expedición consiguió su meta, los 66º33´SUR, el CÍRCULO POLAR ANTÁRTICO, nos convertimos, sin saberlo, en la primera expedición mundial en llegar con un velero de 14 metros, sin escalas y sin apoyo logístico a esta línea mítica para los exploradores.

10.SCN2332A partir de aquí visitamos diversas bases científicas , pero sin duda la mejor fue la llegada a la Base Española Gabriel de Castilla en la Isla Decepción, ver la bandera española a más de 13000 kilómetros de tu casa nos emocionó a todos . Allí les hice las migas más australes de la Tierra.

En la base conseguimos realizar la primera videoconferencia entre la Antártida y el espacio con nuestro Miembro de Honor de la SAGCR el astronauta Michael López –Alegría, fue el broche de oro de una gran aventura.