Agustín Durán – “Correr me ha cambiado la vida para bien”

ENTREVISTA: Agustín Durán, humorista y runner

Por Wenceslao Montarroso – Fotografía: Rafa Pradas

 

Creía que iba a ser portada de la revista “Jara y Sedal” porque no entiende que haya motivos para aparecer en primera plana de Runin 926, y más teniendo en cuenta que sucede en semejante privilegio a Gema Arenas. “Será porque son amigos míos”, supone, derrochando las primeras pizcas del humor que le ha catapultado a la fama, “o porque querrían a alguien bonito, que cuando le vean apetezca abrir la revista…” Un consejo, cuando lean esta entrevista intenten imaginarse cada respuesta con el característico acento manchego de Agustín Durán, y luego, disfrútenla.

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Pregunta.- Y esto de correr, ¿por qué?

Respuesta.- Empecé en el año 2012, cuando yo pesaba 130 kilos y me estaba fumando cerca de paquete y medio de tabaco al día. Durante un tiempo, tenía que ir cada mes a urgencias porque pensaba que me iba a morir, sentía ataques de ansiedad o que me quedaba atascao. De la noche a la mañana se me cruzaron los cables, un 12 de abril dije que no iba a fumar más, un 15 de abril me puse a correr, y hasta hoy. En poco menos de un año me quité casi 50 kilos corriendo, y comiendo igual que antes. Se puede decir que correr me cambió la vida para bien.

P.- Hay mucha gente que lleva una vida sedentaria con hábitos poco saludables, y que podría tomarte como ejemplo, ¿cómo fueron esos inicios?

R.- Al principio iba muy despacito, prácticamente a rastras, alternando correr con andar. Aunque estaba muy gordo, antes había jugado a fútbol y algo de deportista tenía por ahí metido. Empecé poco a poco y hubo algo que me ayudó mucho, fue una aplicación de estas de móvil, que me iba diciendo los tiempos que iba haciendo, y mi objetivo era cada día ir un poco mejor, aunque fuera un segundo. Esos objetivos, aunque muy cortitos, me dieron una motivación extra, y eso, unido a que el cuerpo me iba respondiendo bien, y que no me lesioné, es lo que me hizo engancharme desde el primer día, y eso que iba asfixiao

P.- Porque mover 130 kilos no es fácil, casi tiene más mérito lo que hacías entonces que lo de ahora…

R.- Iba corriendo con lastre, haciendo surcos por ahí por la ronda, seguro que todavía están marcados. Tampoco era consciente de lo que hacía en aquel momento, pero ahora ese entrenamiento que hice con lastres se ve premiado con el paso del tiempo.

P.- Sí, porque no sólo has conseguido adelgazar y seguir corriendo, si no hacer marcas muy interesantes para un atleta popular.

R.- Al principio no me lesionaba, pero ahora sí llevo unos meses bastante jodíos, con el sóleo este asqueroso… Pero he llegado a correr varias carreras populares, los 10 kilómetros por ejemplo en 37 minutos, que para un tío que hace tres años era un tonel está muy bien, o hacer una media maratón en 1 hora y 24 minutos, son marcas que yo jamás habría soñado, me hacen estar muy contento de lo que mi cuerpo ha sido capaz de dar de sí.

P.- Empiezas entrenando, no sé si por la ronda por los caminos cercanos a Ciudad Real, y llega un momento en que te inscribes en tu primera carrera, ¿cuál fue y qué te motivó a apuntarte?

R.- Empecé por el parque del Cementerio, por detrás de la Universidad… También me ayudó mucho correr en Picón, porque cuando llegaba de trabajar por la noche el pueblo estaba desierto, era mi circuito privado, los caminos de Picón han sido mi gimnasio y les tengo un cariño especial. Después de estar corriendo unos meses, hubo una carrera, un memorial que hay en Poblete que está fuera del circuito, y fue la primera a la que me apunté. Allí disfruté muchísimo del ambiente, viendo a la gente… Mi objetivo en esa carrera era intentar bajar de 50 minutos. Y la primera carrera del circuito fue una de las más duras, la de Piedrabuena, que tiene un montón de cuestas, pero disfruté como un guarro en un charco, me lo pasé genial. Ahí me enganché y a partir de esa carrera intenté correr todas las que pude y más.

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P.- Aparte de tu faceta como corredor tienes otras muchas más facetas… ¿A qué te dedicas realmente?

R.- No estoy muy seguro, soy un titiritero… Disfruto, hago muchas cosas pero con todas me las paso bien, tengo suerte. Soy profesor de piano, y disfruto mucho, sobre todo con los que estudian… Con los monólogos igual, y ahora que estoy metiendo el pescuezo por el cine y la televisión, lo mismo. Soy un afortunado que a día de hoy disfruta de lo que hace y eso es una bendición.

P.- En poco tiempo, y gracias a las redes sociales, has alcanzado un nivel de fama y notoriedad importante…

R.- Más que gracias a las redes sociales, es gracias a la gente, porque son ellos los que te mueven y a cambio de nada. El que comparte un vídeo en su casa hace que lo vean sus amigos, y sumando cada vez más público. Mis vídeos se están expandiendo en las redes sociales pero es gracias a la gente, todo lo que me está pasando se lo debo a ellos, mi gratitud es total.

P.- Y gracias a esa popularidad, has participado en una película con uno de tus ídolos de la infancia.

R.- Así es, con Fernando Esteso. Gracias a un vídeo que alguien compartió en algún lugar, llegó a los ojos del director, y me escribió. Me dijo “oye, ¿eres así de imbécil todo el día?, porque me interesaría que estuvieras en una película…”. De primeras iba a hacer un papel secundario con cuatro frases, pero la semana antes del rodaje hubo una serie de problemas con un protagonista y me lo chupé entero, cogí el papel de uno de los hijos de Esteso y me paso toda la película diciendo tontás y en pelotas.  Por la puerta grande, y con Esteso, que es uno de mis ídolos del cine español. A mí que me gusta la comedia, que desde pequeño con mi abuelo nos poníamos a ver películas españolas como “La Vaquilla”, “Viva la banda”, “Los Bingueros”… y verte de repente ahí metido, pues imagínate. A mi abuelo, por cierto, le apodaban en el pueblo Agustín “el cachondo”, o sea que ahí hay un legado.

P.- Así has salido…

R.- La casta, en mi pueblo la familia entera somos “los cachondos”, incluso mi padre, aunque no lo parezca… (Su padre, Emilio Durán, ha sido comisario jefe provincial del Cuerpo Nacional de Policía).

P.- ¿También gozas de popularidad dentro del circuito provincial de carreras populares?

R.- Este último año estoy negado por las lesiones, solo he podido correr una carrera, pero ya voy a intentar retomar el ritmo, porque siempre me ha coincidido con rodajes e historias. Pero sí noto que dentro del circuito mucha gente me saluda, incluso por redes sociales alguno me dice que he faltado a la carrera de no sé dónde. La verdad es que me gusta que me saluden dentro de las carreras. En la última media maratón de Valdepeñas me pasó una cosa muy curiosa, iba asfixiado porque no estaba bien entrenado, llegó un atleta de un club de Daimiel y se puso a hablar conmigo, me dijo que contara alguna tontería, pero yo no estaba para hablar mucho en ese momento, y empezó a tirar de mí y gracias a eso pude llegar a la meta.

P.- En este mismo número, en otra entrevista con Javier Morales y Eduardo Zurita, hablamos de lo que une este deporte, ¿estás de acuerdo con ese espíritu?

R.- Dentro de cada uno el espíritu competitivo siempre está, te gusta ganar al otro aunque sea tu amigo. Pero la unión en este tipo de deportes está ahí, y si ves a alguien pasándolo mal o cualquier cosa, le ayudas. Pero sin dejar de lado esa sana competitividad de querer llegar por delante. La mejor motivación de esto es ser capaz de llegar, muchas veces en las carreras vas reventado, pero tienes que ganarte a ti mismo.

P.- ¿Cuántos borregos has conocido en las carreras?

R.- Muchísimos, y tengo muy buenos amigos además. El segundo año ya me metí en un club incluso, en el POLCRE, que también me tratan bien, y ahí nos pegamos nuestras carreras. Al final los clubes de atletismo son como una familia.

P.- O sea, que ya no sales a entrenar solo.

R.- Bueno, para eso soy un poco más delicao. Me gusta entrenar solo, aunque dicen que es mejor entrenar con más gente. Al principio sí que salía con amigos en Picón, y cuando me dejaban atrás yo los veía a lo lejos y no me quejaba ni decía nada, pero cuando se empezaron a quedar detrás de mí, ya no se venían. Desde entonces salgo solo porque es mi momento, y además puedo escuchar algún podcast de programas de deportes, y se me pasa el tiempo volao.

P.- ¿Hasta cuándo te ves corriendo?

R.- Ojalá pueda ser siempre, porque el deporte se ha convertido en una necesidad para mí. Veo a gente en las carreras populares con 60 o 70 años y me gustaría ser como ellos, mientras me respete el físico y no sufra corriendo, seguiré haciendo deporte. También hay que pensar en la salud, pero si el físico puede, aunque la cabeza no quiera, seguiré corriendo. Si algo he aprendido es que el deporte es muy parecido al humor, es una carrera de fondo, igual que la comedia. Esto no se termina nunca, hay que seguir dedicándole mucho tiempo.

P.- ¿Corres callado o eres de los que van soltando chascarrillos para animarse un poco?

R.- Nada, yo corro callado…

P.- Será el único momento del día… (risas)

R.- Sí, es el único momento en que no abro el pico. Hombre, si voy con alguien que lleva un ritmo suavecito, sí puedo ir hablando, pero si voy en una carrera popular, charlas cero. No soy capaz de hablar, me asfixio, me entra flato. Al principio me acostumbré a llevar unos ritmos de respiración muy marcados y si no los respeto, me ahogo.

P.- Lo de correr con ropa deportiva del FC Barcelona…

R.- Durante muchos años ha sido el regalo estrella de mis cumpleaños, sólo me regalaban prendas del Barça y claro, había que ponérselo. Es una ropa muy buena, no se queda pegada a la piel ni nada, y luego también me gusta ir enseñando el escudo de vez en cuando. Aunque hay una cosa que tu no sabes, y es que tengo una colección de camisetas de fútbol, tengo más de 150, y también hay una del Real Madrid y con el 10 de Figo, que para un barcelonista como yo, fíjate.

P.- ¿Quién te cae mejor, uno que corre con una camiseta técnica de última generación o el que corre con la camiseta de Caja Rural?

R.- Están bien las dos cosas. El que corre ya me cae bien, porque sé el trabajo que cuesta estar ahí, y sobre todo cuando voy con el coche, veo a la gente corriendo, y ves a alguien que va medio a rastras, tiene mucho mérito. Tanto los que aman el postureo, como los que se calzan unas albarcas y una camiseta de Grúas Cambronero y se ponen a correr, tienen mi respeto total. Yo soy uno más, ahora me pongo camisetas más refinás, pero cuando empecé a correr me ponía camisetas de propaganda. O sacos, lo que me cabía.

 

Perfil

Agustín Durán es muchas cosas. De momento se gana la vida como profesor de piano, pero su humor no pasó desapercibido a la red social Facebook, donde miles de personas han visto y compartido sus vídeos. Eso le ha llevado a participar como protagonista en la recién estrenada película “Re-emigrantes. Adiós Madrid, que te quedas sin gente”, junto a Fernando Esteso. Colabora habitualmente con Radio Castilla-la Mancha y acaba de estrenar el programa “Planeta Tikis Mikis” en la televisión regional. Ha recorrido prácticamente toda la comunidad autónoma con sus monólogos.