JESÚS ANTONIO ROMERO.

Presidente del Circuito de Carreras Populares de Ciudad Real

Correr nos hace ver la vida de otra manera

Jesús Antonio Romero es el presidente del Circuito de Carreras Populares de Ciudad Real. Un circuito que el año pasado superó los 22.000 participantes y que gana en calidad en cada carrera. Hoy Runin926 habla con él de las carreras en la provincia, de la moda ‘runner’, de salud, de GPS; en definitiva, de un mundo apasionante que en Ciudad Real alcanza su máxima expresión con la zancada de cada popular. ¡Pistoletazo de salida!

Jesús, ¿con qué novedades ha arrancado este año el Circuito de Carreras Populares de Ciudad Real?

Mantenemos la tónica de las cosas que funcionan, pero este año se ha incorporado de forma pionera el protocolo sanitario. Desde el circuito hemos buscado que el deporte aficionado sea compatible con la salud y la seguridad; para ello, hemos adoptado un protocolo que nos hace poder atender una parada cardiaca en un tiempo de cuatro minutos en cualquier carrera. Para ello, tenemos puestos satélites, desfibriladores y personal en todas las carreras.

¿Piensa el corredor poco en la salud y en los riesgos que puede entrañar una carrera de fondo?

Por desgracia yo viví un fallecimiento en una carrera y las probabilidades nos dicen que estas cosas pueden pasar, por lo que tenemos la obligación de estar preparados para reaccionar. Del mismo modo, es muy conveniente concienciar al corredor y desde el circuito también hemos conseguido un convenio con Clínica Quirón que permitirá que los corredores inscritos puedan someterse a una prueba de esfuerzo por 50 euros. Con estas medidas, simplemente buscamos que el deporte vaya de la mano de la salud.

Y hablando del circuito… ¿goza de buena salud?

La verdad es que sí. Tenemos una gran oferta de carreras y pruebas para casi cualquier corredor y, por suerte, nuestra cifra de corredores va incrementándose cada año; en 2016: más de 22.000. Además, puedo deciros que cada año tenemos peticiones de nuevas carreras que quieren integrarse en el circuito, algo complicado, pero que habla muy bien de la buena salud del mismo.

¿Crees Jesús que el nivel del circuito lo hace cada vez menos popular y más ‘pro’?

Hace muy poco alguien dijo que Ciudad Real es la Kenia española y, hasta cierto punto, lleva razón. Vemos corredores que en nuestro circuito no pasan del sexto o séptimo puesto y que ganan en cualquier otra localidad. Se trata de un estímulo para nosotros y nos empuja mucho a trabajar el hecho de ver que la gente se lo toma muy en serio y que se toma el circuito muy, pero que muy en serio.

Ciudad Real es la Kenia española y, hasta cierto punto, lleva razón

¿Es más alto el nivel en las categorías de veteranos?

La verdad es que podría ser. Lo que sí tengo claro es que son los más fieles, a mayor edad, más fidelidad con el circuito. Esto hace que su preparación sea buena durante todo el año, lo que les hace arrasar en otros circuitos.

¿Ha llegado la mujer para quedarse?

Aquí tengo que reconocer que hay margen para el crecimiento. Es cierto que en pocos años hemos pasado de apenas un siete por ciento de mujeres a casi un 30, pero si nos equiparamos con otras ciudades europeas la verdad es que todavía tenemos margen para acortar esas diferencias. 

¿Cuál es la joya de la corona del circuito de Ciudad Real?

Es complicado quedarse con una carrera. Es cierto que Daimiel tiene mucho tirón porque cierra el circuito, hay mucho en juego y se corre en buenas fechas. Daimiel puede ser la referencia del 10.000 y en medias, Almagro y Alcázar tienen muchos seguidores. Tampoco podemos olvidarnos de Valdepeñas, una de las mejor valoradas de España.

El circuito hace una labor fundamental, pero ¿qué papel juegan los clubes?

Un papel clave. El circuito está formado casi en un 80 por ciento por clubes que organizaban sus pruebas en sus municipios; sin ellos no funcionarían las carreras. Además, son exigentes y aportan mucho al circuito. Tampoco podemos olvidarnos de los patrocinadores claro.

El circuito está formado casi en un 80 por ciento por clubes

Este fin de semana tenemos la carrera popular de Ciudad Real con cambios para hacerla más atractiva.

Éste es un ejemplo. Han sido los propios clubes los que han propuesto un nuevo trazado con el objetivo de que la carrera se luzca más por la ciudad. Era una petición de la gente y se ha atendido.

¿Crees Jesús que el running es más que una moda en Ciudad Real?

No sabría deciros. Puede ser una moda, puede asociarse a la crisis por su bajo coste, pero más bien creo que se trata de una filosofía de vida que la gente ha ido adoptando. Se une cultura de esfuerzo, apuesta por la salud y ganas de hacer deporte. Buenos motivos para correr.

¿Es el running una burbuja que acabará explotando?

Posiblemente. Yo he corrido el 10.000 de Daimiel con 38 corredores y hemos pasado a 1.800…

¿Son las instituciones conscientes del impacto que este deporte tiene en la economía provincial?

Sin duda. Muchas localidades agotan sus plazas hoteleras con motivo de las carreras; se trata de un atractivo que revitaliza la economía local… suma y todos somos conscientes.

¿Qué retos tiene el circuito por delante?

Somos conscientes de que los corredores y las localidades son los que son, pero queremos seguir aumentando la cifra de mujeres participantes, apostar por el deporte inclusivo y mantener la calidad en nuestras carreras. Somos aficionados, pero queremos que no haya demasiados errores y, sobre todo, que las carreras sean seguras.

¿Hay ciudades en las que os miráis para seguir creciendo?

Sobre todo a nivel de reglamento. Siempre es bueno para conseguir mejorar, por ello ponderamos y vemos posibles mejoras en cuanto a categorías. Pero no mucho más allá, porque hablamos de poblaciones y carreras muy diferentes en las que los clubes no tienen tanto peso.

Hablemos ahora de los corredores… ¿somos muy ‘especiales’?

Risas. Hay de todo, algunos más escrupulosos con las distancias, otros con los chips… hay que medir todo mucho para que nadie pierda puntos en carrera, pero la verdad es que todos colaboran.

¿En este sentido han hecho mucho daño los GPS?

Mucho. Si miras las pruebas federadas mucho más, cualquier desviación supone un desastre… pero luego muchos recortan y no miran con tanto recelo las distancias.

Crees que los corredores caemos mal?

Eso pasa en las parejas (risas). Muchas parejas no entienden la devoción y la entrega que el otro integrante de la misma pueda tener, que solamente hable de eso… pero al final ambos terminan cayendo en el mundo del running. También hay que reconocer que algunos incluso planeamos las vacaciones en torno a las carreras.

Jesús, ¿crees que todo el mundo puede correr?

Antes hablábamos del deporte inclusivo o las discapacidades, por lo que puedo deciros que sí. En muchas carreras encuentras verdaderos ejemplos, gente que corre con minusvalías muy serias y que es capaz de correr en tiempos impensables. Esos ejemplos te empujan a seguir entrenando y a darlo todo. Cualquier persona que puede moverse, puede hacer deporte.

¿Cómo animarías a los reacios a correr?

Sobre todo, siendo realista y teniendo paciencia. Hay que empezar poco a poco, alternando la carrera con el mero hecho de andar… no hay que querer adelantar plazos y tener calma. Objetivos cortoplacistas y escuchar mucho a quienes tienen experiencia.

¿Correr nos puede ayudar a ver la vida de otra forma?

Estoy totalmente convencido. Hacer deporte nos hace distintos y crea valores muy positivos. No sé si correr es una moda, pero ha generado muchas satisfacciones a muchas personas. Algunos dicen que es adictivo, como una droga; pues vale, me parece estupendo mientras se fomenten valores positivos y saludables.

Vamos a dar un giro radical, ¿hay dopaje en el deporte popular?

La verdad es que no lo sé, pero puedo deciros que, yo que soy ciclista, he visto pruebas en las que porcentajes muy elevados de corredores reconocían tomar alguna sustancia poco recomendada. Siempre puede haber gente muy competitiva que lo haga, pero en un popular jamás lo entenderé. Quizá en nivel profesional, sin defenderlo, pueda llegar a entender los motivos que llevan a alguien a hacerlo, pero no en los aficionados.

Pues terminamos… nuestro lema dice que corremos porque nos da la gana ¿por qué corren el circuito y su presidente?

Yo vengo del baloncesto, lo dejé con 30 años y subí de peso. Corté el deporte de forma radical y por eso retomé el deporte corriendo, al principio fue muy duro, pero en una media maratón vi a un vecino y pensé: ¿Si él puede, por qué no yo?

Creo que el running ha enganchado a mucha gente de otros deportes y eso es positivo. No sé si es una burbuja, pero cada vez somos más.