¿Es el DNF un fracaso?

El entrenamiento para una carrera no tiene la exclusiva en el desarrollo de una prueba de larga distancia, ni determina el resultado de la misma, además de una temida lesión, puede haber muchos otros elementos que contribuyan a una resolución definitiva de abandono, ese DNF [did not finish] que puede marcarnos tras la carrera y acompañarnos durante el resto de nuestra carrera, sobre todo en el grupo de entrenamientos.

Parece lógico que en una carrera de larga distancia estemos constantemente en el filo de la navaja con un DNF, la cantidad de variables que rodean ese día y hora concretos roza el infinito dado que en pruebas de más de 7 u 8 horas las circunstancias pueden evolucionar de manera completamente alternativa ¿con cuántos muros* nos encontraremos en un ultra? De hecho, muchas pruebas ya incluyen en sus bases que los inscritos deban haber acreditado otra prueba de relevancia para poder llegar a ser participantes, minimizando los posibles problemas de inexperiencia pero desde luego favoreciendo y mejorando la tasa de abandonos, que según la prueba y las condiciones meteorológicas pueden superar el 25%.

Jim Walmsley en su abandon en Western States 2017 (Pic: Myke Hermsmeyer)

El abandono debe entenderse como algo inherente a la carrera pedestre y lejos de ser un fracaso puede convertirnos en las personas más inteligentes de la prueba. De hecho es algo que nos ha pasado o nos pasará en el transcurso de alguna ultra. En el transcurso de una carrera de larga distancia y si obviamos la lesión, algo que no deseamos a nadie, podemos no tener nuestro día o podremos no mantener la concentración que nos lleve a meta. Si una lesión o estar enfermo favorecen la decisión del DNF ¿qué nos lleva a un abandono cuando no está en juego nuestra salud? ¿la mentalidad? ¿el momento? ¿la sensación de agotamiento o de dolor? ¿Manda el cerebro señales para evitar un mayor daño del que puede ser capaz de asumir nuestro cuerpo? No podemos basar todas nuestras estrategias de respuesta en la confianza puesto que durante esas horas de carrera podremos tener y tendremos momentos de bajón anímico, que además vendrán junto a falta de paciencia en avituallamientos donde seguramente comeremos y beberemos mal, debido incluso al mismo transcurrir de las horas

DNF para Ducky Man en Ultra Trail & Unseen Koh Chang (pae-and-guy.blogspot.com)

Debemos minimizar los riesgos en materia de salud al tiempo que debemos balancear la dualidad conflictiva entre continuar vs abandonar. ¿quién no ha visto alguna película en que al protagonista se le aparecen en los hombros el ángel y el diablo? ¿Quién no ha corrido un ultra y se le han aparecido ambos personajes en un momento sensible? El desafío comienza en el momento de la inscripción, a estas alturas ya sabemos que en pocas pruebas los dorsales duran hasta que estamos en el momento físico óptimo; es más, a estas alturas y con la dinámica actual de inscripciones en las carreras debemos buscar el momento físico óptimo para una determinada fecha. Así, una vez en carrera, el trabajo mental debe resultar fundamental, debemos ignorar la tentación de caer y debemos evaluar positivamente cada paso adelante, marcando metas que nos otorguen pequeños premios que mantengan viva la llama.

Existe otra forma de entender un DNF y la hora de ponerse delante de la línea de salida, esa dualidad de la que hablamos puede resultar altamente gratificante para evitar el aburrimiento, no nos cabe duda que el efecto dorsal incluye unos cuantos “favs” a nuestra mente antes de ponerse en la línea de salida, seguramente más que cualquier semana en que los entrenamientos hayan sido tirando a muy buenos. Así pues nos encontramos ante la incertidumbre de un resultado frente a darlo todo en carrera, como decimos, puede resultar gratificante para algunos.

Si buscamos superar los bloqueos en carrera nos daremos de bruces con pequeños renacimientos que nos permitirán levantar el ánimo y continuar hacia delante. En nuestra opinión es fundamental la constante del foco, todo lo que hagamos debe rodear a qué es lo que nos va a permitir acabar, cualquier excusa es buena, desde la prenda finisher, la familia esperando en meta o dedicárselo a alguien; en todas las opciones SIN LESIÓN. El foco debe estar presente siempre, nos ayudará, será el mantra cuando el cerebro no quiera seguir.

Estamos convencidos que merece la pena seguir adelante sin faltar el respeto al recorrido de la prueba y por supuesto a nuestro organismo. Sería ideal comenzar a entrenar hasta encontrar el punto óptimo y en ese momento elegir qué prueba hacer pero desgraciadamente la actualidad no nos permite hacerlo de esa manera, con lo que si hemos sido capaces de establecer durante los meses previos a la prueba un perfecto equilibrio entre entrenamiento, alimentación, hidratación y todo se ha conjuntado hasta el día D y la hora H, no deberemos considerar el ‘did not finish’ como un fracaso, aunque de cara a nuestros seguidores y en las redes sociales sigamos pensado:

“Muerte antes que abandonar”

*muro: momento de carrera en que se produce desfallecimiento en el rendimiento debido a la descompensación en la fuente de energía.

Iván Palero :: @cabesc