“El maratón de Nueva York es la carrera más mágica que cualquiera pueda imaginar”

Rafa Vega nació en Guadix en 1978. Quizá en aquellos entonces nadie apuntó que este periodista, además de contar historias, iba a empujar a muchos a escribir las suyas propias. Escritor, runner, motivador nato y amante de una ciudad mágica como Nueva York. En este número Rafa Vega invita a todos los sectores de Runin926, cómo él ha hecho una decena de veces, a correr los míticos 42.195 metros por la ‘gran manzana’; un reto que todo corredor que se precie tiene en el horizonte.

¿Por qué Nueva York?

Sencillo, me enganchó la ciudad. Fui a cubrir como periodista su maratón por primera vez en 2007 y cuando pude experimentar lo que se vive en los últimos metros de la carrera descubrí que tenía que correrla. Ver esas caras de alegría, emoción, satisfacción… hizo que decidiese allí mismo, en Columbus Circle, que correría el maratón de Nueva York. Un año después lo hice.

¿Es esta carrera tan mágica como parece?

Es mucho más mágica de lo que cualquiera pueda imaginar. No puede explicarse con palabras, y no hablo de forma mística, es que no se puede. Hay que sentirlo, cuando la corres te sientes alguien especial.

¿Qué tiene este maratón que lo hace tan distinto?

La salida es espectacular, los aviones, el puente, la voz de Sinatra, le llegada a Central Park… pero también puedo decir que lo que no se ve, los otros 40 kilómetros son espectaculares. Toda una ciudad se vuelca, anima sin parar…

¿Por qué crees que el neoyorkino se vuelta tanto con su maratón?

Han entendido que la carrera forma parte de la ciudad. Para ellos es un día grande, como Acción de Gracias. La gente se reúne en sus casas, se organizan para animar, hacen las pancartas; en definitiva, te acogen y te devuelven con creces todo el esfuerzo que dejas en cada kilómetro. Asimismo, no hay que olvidar que a nivel económico se trata de un impacto muy importante para la ciudad y el Ayuntamiento es consciente. Han sabido vivir y hacer crecer su maratón.

Pero se trata de una carrera muy exigente, ¿no es así?

El maratón de Nueva York es muy duro si vas a hacer marca. Si vas a disfrutar el público te va a llevar en volandas, vas a llegar al kilómetro 10 sin enterarte, pero como quieras competirla es cierto que vas a sufrir. Máxime si se tiene en cuenta que los días previos no vas a quedarte en el hotel, estás en Nueva York y hay que disfrutar la ciudad al máximo.

¿Qué dirías a aquellos que debutan en Nueva York?

Que se sientan especiales. Que disfruten, que no miren el reloj, que paladeen todo lo que han entrenado y que si tardan 20 minutos más de lo esperado… pues 20 minutos más que disfrutan este maratón.

¿Qué te aporta el running Rafa?

No se trata solo de deporte. Te aporta confianza, te ayuda a empatizar con los demás y entender cómo sufre un deportista. Te ayuda a crecer.

Tú también entiendes el running como algo solidario.

El running me da mucho y tengo que devolverle todo lo bueno que me aporta. Cualquier esfuerzo que hagamos por ayudar a los demás, nos es devuelto con  creces.

Y ya sumas varios libros con una temática muy ‘runera’.

Los libros han sido un regalo que me ha ofrecido el running. Funning iba a ser el último, pero luego apareció la posibilidad de plasmar la historia de una ranita corredora que viajaría a Nueva York y no podía dejar de hacerlo. También pensé que esta ranita, Raner, sería la última historia, pero ya estamos con nuevos proyectos…

¿Qué opinas del turismo runner?

Es maravilloso que la gente viaje para correr, o que corra para viajar. Son dos cosas que te abren la mente, descubrir el mundo a golpe de zapatilla es una gozada. Siempre hay que conocer nuevos lugares.

Y por último y volviendo a Nueva York… ¿cuál es el mejor de los 42 kilómetros?

El último. Pero no solamente porque termine la carrera. Tengo una rutina, cada kilómetro se lo dedico a alguien, a amigos, a mi tía a sus guisos… no es algo místico, es que me gusta hacerlo pensar en alguien cuando corro… y el último me lo dedico a mí mismo. Pienso en lo que he entrenado, que me lo he ganado, que lo he logrado…ese kilómetro es una pasada.